El Gobierno ha dado, por fin, luz verde al plan de ayudas al vehículo eléctrico, denominado Plan Auto+, que fue presentado en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, un paso indispensable para este tipo de iniciativas antes de mandarse a un Consejo de Ministros. El nuevo programa, que sustituirá al Moves, estará dotado de 400 millones de euros y en él no intervendrán las comunidades autónomas.
De esta manera, se confirma que el Gobierno aportará un máximo de 4.500 euros a todos aquellos conductores que compren un turismo eléctrico, o 5.000 euros a los que compren una furgoneta eléctrica. A estas cantidades se sumarán 1.000 euros adicionales en el punto de venta, que correrán a cargo de las marcas, y no de los concesionarios.
A este programa, que será retroactivo desde el 1 de enero, solo se podrán acoger los turismos con un precio máximo de 45.000 euros sin impuestos, aunque para las furgonetas no hay límites y contará con excepciones.
El 50 % de la ayuda dependerá de si el coche es eléctrico, mientras que los híbridos enchufables percibirán un 25 % menos, otro 25 % dependerá de si el coche vale hasta un máximo de 35.000 euros, y para los que superen esa barrera, la ayuda se reduce un 10 %. Por último, el 25 % de la ayuda restante dependerá de si el montaje final del coche y parte del proceso de producción de la batería se hace en Europa.
Con montaje final del vehículo se incluye a empresas como Ebro, que ensambla en Barcelona las piezas llegadas desde China, mientras que para el proceso de la batería, un elemento crítico del vehículo eléctrico en el que China domina toda la cadena de valor, el Estado tendrá en cuenta que al menos se realice en Europa el montaje del paquete de baterías.
De esta forma, el Estado premia a los coches eléctricos made in Europe más asequibles, algo ya avanzado por el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, en la puesta de largo del Plan España Auto 2030, que el Ejecutivo presentó de la mano del sector a finales del año pasado. Este plan fue una hoja de ruta para el sector en el que se incluían varias medidas de apoyo, entre las que destacaba este plan de ayudas que ahora se materializa.
Por otra parte, el Plan Auto+ no incluirá una bonificación para los que achatarren un vehículo de combustión viejo, como sí hacía su predecesor Moves, ni otorgará ayudas a los particulares y empresas que quieran instalar un punto de recarga en su casa o para sus flotas.
El objetivo del Gobierno con esto es que el programa dure lo máximo posible, ya que el Moves, que daba más ayudas que este nuevo programa, tenía una dotación inicial de 400 millones que luego tuvo que ser duplicada para responder a la larga lista de espera generada.
En el ámbito de los puntos de carga, el Gobierno ya anunció 300 millones para el programa Moves Corredores, que servirán para subvencionar la instalación de puntos de recarga en las carreteras.
La concreción del plan supone un alivio para el sector, que en las últimas semanas ha alertado de un parón en los pedidos de vehículos electrificados de cara a febrero y marzo, pese al subidón de las matriculaciones en enero, que se debió principalmente a los pedidos de diciembre. Además, el automóvil se había quedado sin la deducción de un máximo de 3.000 euros en el IRPF para los que compren un vehículo eléctrico, ya que era una medida incluida en el decreto ómnibus que tumbó el Congreso la semana pasada, gracias a los votos en contra de PP, Vox y Junts, aunque el Consejo de Ministros ha vuelto a aprobar la deducción este martes.
El siguiente paso del plan será la publicación de las bases del Auto+, para lo que aún no hay plazos, aunque fuentes gubernamentales apuntan a que será lo más rápido posible.
Mientras un portavoz del Gobierno ha explicado que “el plan aún no está, pero el sector ya sabe cómo será y podrá informar a sus clientes”, desde Anfac han indicado que “valoramos positivamente el anuncio hecho por el ministerio de Industria”, para añadir que “tras un cierre de 2025 con una cuota de venta de electrificados de casi el 20 %, España no se puede permitir un parón por la falta de ayudas. Se ha demostrado que éstas han sido claves en la progresión de las ventas de los vehículos con enchufe".
El plan también subvencionará con un máximo de 1.100 euros a las motocicletas eléctricas con una velocidad superior a los 45 kilómetros por hora, una potencia igual o superior a los 3 KW y una autonomía mínima de 70 kilómetros; mientras que para los cuadriciclos ligeros y pesados eléctricos, habrá un incentivo máximo de 1.500 euros. En el caso de las motocicletas y cuadriciclos no habrá un descuento adicional de 1.000 euros por parte del fabricante.
