Recargar a día de hoy un coche eléctrico supone un 70 % menos de gasto que repostar un vehículo de combustión para la misma distancia, ua situacion debida a la Guerra en Irán, que está abonando una escalada de precios de los carburantes, especialmente del diésel que ya ronda los 2 euros el litro, lo que está provocando un descenso del consumo de los combustibles y una inclinación de los conductores hacia los opciones más ecológicas.
Según indica Martín Méndez, delegado en la provincia de Pontevedra de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos (AUVE), una instalación en casa en Marín para recargar el coche eléctrico durante la noche tiene una tarifa promedio que ronda los 3 euros por cada 100 kilómetros, mientras que recorrer la misma distancia con un coche diésel sale en unos 10 euros con los precios actuales.
“La diferencia es muy relevante", ha explicado Méndez, que hace una media de 3.000 kilómetros al mes y otros tantos su pareja. En este sentido, ha detallado que “cuando vimos que teníamos que cambiar el coche, optamos por un eléctrico y dejamos el diésel para viajar, pero al final nos animamos con otro y, sobre todo, viendo los precios en las gasolineras, que están disparados”.
Este usuario cuenta que la red de puntos de recarga ha mejorado mucho, de manera que “hace unos años quizás no me atrevería a moverme tanto, pero ahora se puede ir sin miedo a quedarse tirado”. No obstante, admite que “algunos no funcionan” y que la infraestructura en el territorio nacional es deficitaria si la comparamos con otros países del entorno, por ejemplo Portugal.
“Como delegado de la asociación en la provincia, estoy llevando a cabo una iniciativa para comunicarme con los concellos y trabajar en la puesta en marcha de puntos de recarga a pie de calle porque hay mucha gente que no tiene la oportunidad de tener un cargador en casa o en el garaje del edificio. Hay una gran tarea en Galicia en este sentido, pero lo vemos viable y esperemos que se desarrollen más iniciativas en este sentido, no solo en las grandes ciudades”, ha argumentado.
Llenar un depósito medio (55 litros) de un coche diésel cuesta en la actualidad 92 euros, y el precio medio del gasóleo cotiza a 1,68 euros, con la reducción del IVA ya aplicada.
Esta medida aprobada por el Gobierno -bajada del IVA del 21 al 10% de los carburantes- estará en vigor hasta el próximo mes de junio para aliviar el bolsillo del consumidor frente a la escalada de precios por el conflicto bélico en Oriente Medio.
El litro de gasóleo se mueve en una horquilla entre 1,59 euros en la gasolinera más barata y 1,85 la más cara, aunque en el caso de la gasolina, está más barata, y cuesta de media 1,48 euros, 20 céntimos menos que el diésel, por lo que llenar el tanque saldría en torno a 80 euros, según los datos que maneja el portal de hidrocarburos Geoportal, del Ministerio para la Transición Ecológica.
Los precios de los combustibles en España se encuentran entre los más baratos de la eurozona, donde el litro de gasóleo cuesta de media 2,16 euros y la gasolina, 1,90.

