Hasta ahora todos los beneficios de movilidad, aparcamientos y subvenciones recaían sobre el coche eléctrico, el único con salvoconducto para circular sin restricciones en un nuevo contexto ambiental; pero todo esto podría cambiar si la Dirección General de Tráfico (DGT), cumple con lo avanzado por su director general, Pere Navarro, que ha apuntado que no quiere a los coches eléctricos en el centro de las ciudades.
Navarro ha realizado unas polémicas declaraciones que abundan en este asunto, al explicar que “estamos todo el día con emisiones sí emisiones no tal y cual. No mire, al centro de la ciudad no vas con eléctrico ni diésel ni gasolina. No nos equivoquemos. Vas con transporte público y si tienes prisa taxi, Uber o Cabify”.
Se trata de unas declraciones realizadas recientemente durante la jornada “Innovación Urbana”, organizada por Europa Press, pero días antes ya se había pronunciado en el mismo sentido en el VIII Encuentro de Ciudades para la seguridad vial y la movilidad sostenible, celebrado en Badajoz, con un mensaje tajante que apuntaba directamente al vehículo eléctrico: “Tenemos un debate abierto con las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), porque con el coche eléctrico parece que pueden entrar en el centro de la ciudad, pueden aparcar gratis además... y no, el problema es de espacio, no queremos coches en el centro de la ciudad, no rellenar aquello de coches eléctricos y tener otra vez el problema de la congestión, pero esta vez con coches eléctricos”.
Así las cosas, parece tratarse de una amenaza real, apoyada por otra frase, pronunciada también por él: “el secreto de la movilidad urbana es transporte público, transporte público y transporte público y transporte público, punto final. Sobre todo, para las grandes ciudades que tienen unas ciudades periféricas en los alrededores. Es disminuir la presencia del coche en la ciudad, punto. Así de sencillo”.
De esta manera, al vehículo eléctrico, con etiqueta Cero Emisiones, parece que se le pueden ir acabando los beneficios de movilidad, al menos en el centro de las ciudades, a lo que podria sumarse otra de las soluciones que ya ha puesto en marcha la propia DGT, que no es otra que un carril de entrada a las ciudades donde no puedan tener acceso ni siquiera los vehículos eléctricos y con etiqueta Cero Emisiones como hasta ahora, sino exclusivamente aquellos que circulen con dos o más ocupantes. Este experimento ya se ha iniciado en la A-2 en los accesos y salidas de Madrid y podría extenderse a más ciudades de España.
Anunciada por la DGT como “una solución flexible y de bajo coste”, y con el objetivo de trasladarla “en el futuro al resto de corredores”, este nuevo carril que ya está implementando la autovía A-2 no tendrá siquiera una separación física del resto de carriles, sino que habilitará solo el izquierdo de la vía rápida en cada sentido, y durante casi 20 kilómetros, para la circulación de vehículos únicamente con 2 o más ocupantes, de transporte público, de motos y de vehículos de emergencia, prohibiendo por primera vez su uso a los coches que circulen con solo una persona, que únicamente podrán usar el resto de carriles.
Así las cosas, la DGT parece priorizar la ocupación de coches, sobre las etiquetas; y parece que ya se están instalando nuevas cámaras para poder incluso sancionar a los conductores que se salten esta norma y usen este carril izquierdo si viajan solos a bordo en el vehículo.
