Renault acaba de presentar su nuevo Twingo eléctrico con un diseño absolutamente «vintage», es decir, convertido en el heredero más logrado a nivel estético del Twingo noventero, prometiendo hacer de la vida en la ciudad, incluido algún desplazamiento de fin de semana, algo divertido y eficaz... y a un precio imbatible.
Ya se pueden hacer pedidos de este nuevo modeslo, cuyas primeras entregas serán en primavera, y todo con una version denominada Evolution más barata prevista para verano.
La recarga de este modelo se efectuará a traves del Pack Advanced Charge, que aporta 50 kW en corriente continua y 11 kW en alterna, lo que le permite pasar del 10 % al 80 % en unos 30 minutos, y se puede cargar completamente en unos 2 h 35 min en un punto de 11 kW, exactamente lo que un vehículo urbano de estas características necesita: una recarga rápida para imprevistos y una carga doméstica ágil.
El motor delantero rinde 80 CV y 175 Nm, unas cifras modestas pero coherentes con la vocación de un coche que pasa de 0 a 100 km/h en 12 segundos y alcanza una velocidad punta de 130 km/h.
De esta manera, el Twingo se convierte en un coche práctico que se mueve con soltura en ciudad, y que no te dejará tirado en la autovía cuando tengas que incorporarte.
El acabado incluye de serie una pantalla central de 10,1” con OpenR Link, instrumentación digital de 7”, conectividad inalámbrica, climatizador, cámara trasera, faros LED y un paquete de asistentes que hacen la vida más fácil, una dotación notable para su precio.
Además, Renault ha trabajado la ergonomía en unos mandos sencillos, una interfaz clara y un acabado que no desentona, al tiempo que los materiales son funcionales, el ajuste es correcto y la sensación del interior es que tenderá a envejecer bien con el uso.
No se tratra de un coche para aparentar, pero la combinación de tecnología útil y diseño simpático lo coloca por encima de muchos urbanos que llegan a precio similar pero con peor receta de equipamiento.
Para quien usa el coche a diario en ciudad, el Twingo es una opción sensata y asequible, que demuestra que Renault ha apostado por un urbano eléctrico decente y, en cuanto al precio, por debajo de la barrera psicológica de los 20.000 €. Es decir, aunque no resulta espectacular en su desempeño, sí es coherente con su precio, su uso y sus expectativas.
