Conoce los principales récords de los coches eléctricos del mercado

Conoce los principales récords de los coches eléctricos del mercado

Últimamente no dejamos de hablar de récords y nuevas marcas en el ámbito de los vehículos 100 % eléctricos, probablemente porque estamos hablando de un tipo de movilidad aún incipiente y con mucho recorrido por delante, de forma que parece lógico que cada poco se generen nuevas noticias, al tiempo que se erigen como protagonistas de todo tipo de eventos.

 

La realidad es que la tecnología relacionada con la movilidad eléctrica evoluciona de forma muy rápida, lo que hace que este tipo de vehiculos sean cada vez mejores, y que establezcan nuevas marcas, dignas del Ligro Guiness de los Records. Para demostrarlo, recogemos algunos récords curiosos relacionados con la movilidad cero emisiones, unas marcas que a buen seguro durarán poco y se verán superados por otras nuevas que seguirán dando que hablar. Estos son los principales records, establecidos a día de hoy, en el ámbito de los coches eléctricos:

  • El coche eléctrico más vendido de la historia

Si hay un modelo que simboliza la cada vez mayor aceptación del vehículo eléctrico, ese es el Tesla Model Y. No solo es el eléctrico más vendido del planeta año tras año, sino que ya se ha convertido en el coche eléctrico más vendido de la historia, superando a su propio hermano, el Model 3, a finales de 2023. Para entonces, el SUV compacto acumulaba cerca de 2,5 millones de unidades, una cifra que ningún otro eléctrico había alcanzado hasta la fecha. Su trayectoria es tan destacable que en 2023 logró un hito reservado a muy pocos: fue el coche más vendido del mundo, sin importar tecnología. En 2024 repitió liderazgo global con alrededor de 1,19 millones de unidades. Sea como sea, parece que es un récord que perdurará en el tiempo y será difícil que vuelva a darse el caso de un modelo con tan buena aceptación en todo el planeta.

  • El coche eléctrico más rápido del mundo

La carrera por la velocidad también ha llegado a los vehículos eléctricos, y el mejor ejemplo es el híper-deportivo Yangwang U9 Xtreme. Desarrollado por la submarca de lujo del gigante chino BYD, logró alcanzar 496,22 km/h en la pista de pruebas de Papenburg, en Alemania. Con esta cifra, anunciada de manera oficial por la propia compañía, el modelo se convierte en el coche eléctrico de producción más rápido del mundo, superando ampliamente la marca que, hasta entonces, ostentaban referentes como el Rimac Nevera. El U9 Xtreme es una demostración de hasta dónde puede llegar la ingeniería eléctrica cuando se lleva al extremo: cuatro motores, más de 1.300 kW de potencia combinada y una aerodinámica diseñada para mantener la estabilidad a velocidades que hace apenas unos años parecían imposibles para un vehículo sin motor de combustión. Su exclusividad también contribuye a su aura de récord: solo 30 unidades verán la luz.

  • El coche eléctrico que más alto ha subido

Los récords no siempre tienen que ver con la velocidad o la potencia, y a veces consisten en llegar donde nadie había llegado antes. Eso es exactamente lo que logró un Volkswagen ID.4 GTX al alcanzar los 5.816 metros de altitud en el volcán Uturuncu, en Bolivia, una cima inhóspita donde el aire es tan escaso que muchos motores de combustión apenas pueden funcionar. La hazaña, certificada por Guinness World Records, convirtió al SUV eléctrico alemán en el vehículo eléctrico de pasajeros que más alto ha subido en la historia. A diferencia de un motor diésel o gasolina, que pierde potencia a medida que disminuye la concentración de oxígeno, un motor eléctrico mantiene su rendimiento incluso al aproximarse a los 6.000 metros, una ventaja que unida a la tracción total del modelo y a una preparación específica para afrontar temperaturas extremas y terrenos volcánicos, permitió completar una ascensión de récord.

  • El coche eléctrico de producción más caro

La electrificación también ha llegado al territorio del lujo extremo, y ningún modelo lo representa mejor que el Automobili Pininfarina B95. Esta espectacular barchetta eléctrica, producida en una serie de solo 10 unidades, ostenta el título de coche eléctrico de producción más caro del mundo, con un precio que arranca en 4,4 millones de euros. Su carrocería abierta, inspirada en los prototipos de competición de los años 50, se combina con una tecnología absolutamente actual: cuatro motores eléctricos que generan cerca de 1.900 CV y permiten una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas dos segundos. Aparte de su potencia, el precio se justifica por aspectos como sus materiales artesanales, niveles de personalización casi ilimitados y una estética que le ayudará a revalorizarse con el paso del tiempo.

  • El coche eléctrico más barato del mundo

Hablar del coche eléctrico más barato del mundo obliga a mencionar al Changli S1-Pro, un diminuto vehículo chino que se vende por apenas 1.200 -1.500 dólares. Su precio es tan bajo que compite más con un scooter que con un automóvil, si bien es cierto que su planteamiento de velocidad limitada, autonomía modesta y chasis de cuadriciclo, lo sitúa en una categoría inferior. Si buscamos un eléctrico que también pueda considerarse un coche de verdad, con carrocería cerrada, homologación completa y un enfoque urbano más convencional, entonces el título viajaría a la India, donde encontramos el PMV EaS-E, un microcoche eléctrico que, al lado del Changli, parece casi un lujo, pero que para los estándares europeos sigue siendo una auténtica ganga: su precio ronda los 5.500 euros, y ofrece dos plazas, más de 150 km de autonomía y un equipamiento sorprendentemente completo para este segmento.

  • La fábrica de coches eléctricos más rápida del mundo

Si hay un récord que ilustra hasta qué punto la producción de vehículos eléctricos ha cambiado, es el de la velocidad de fabricación. La Gigafactory de Tesla en Shanghái se ha convertido en la planta de automoción más rápida del planeta, con un ritmo que impresiona y que permite obtener un coche terminado saliendo de la línea de producción cada 30 segundos, cuando opera a plena capacidad. Esto se traduce en cerca de un millón de vehículos al año, una cifra que ninguna otra fábrica de un solo modelo ha consegido igualar. El contraste con los métodos tradicionales es evidente. En Berlín, fabricar un Tesla Model Y requiere unas 10 horas, ya de por sí un tiempo muy competitivo frente a las 30 horas que Volkswagen necesita para producir un ID.3 en Zwickau. La clave está en la radical simplificación del proceso: la Giga Press, una gigantesca prensa de fundición que permite sustituir decenas de piezas soldadas por un único componente estructural, lo que se traduce en menos pasos, menos complejidad y un flujo de producción mucho más rápido.

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