Poco a poco se acerca el momento del estreno industrial del electrolito sólido en las baterias de los coches eléctricos, una química que aporta densidad energética, durabilidad y seguridad, y en la que grupos como Dongfeng ya ha puesto fecha al debut de sus primeras unidades instaladas en coches de producción.
De esta manera, el fabricante chino ha asegurado que empezará a poner en circulación sus primeros modelos con baterías de electrolito sólido antes de lo esperado, aunque su calendario revela que la auténtica producción a gran escala todavía tardará algunos años en convertirse en realidad.
Así las cosas, Dongfeng ha confirmado que tiene previsto entregar 50.000 coches equipados con esta tecnología en 2027, un anuncio que a primera vista parece situar a la marca entre las más avanzadas del sector.
Con todo, al analizar su hoja de ruta queda claro que todavía estamos en una fase inicial, y que antes de alcanzar esa cifra, el fabricante chino fabricará alrededor de 100 vehículos de demostración antes de que termine 2026. Estas primeras unidades servirán para validar la tecnología en condiciones reales y continuar el desarrollo industrial, ya que la propia compañía reconoce que la producción masiva aún está lejos.
Según ha explicado Zhang Wei, responsable del área de baterías del Instituto de Investigación de Dongfeng, la fabricación a pequeña escala no comenzará hasta aproximadamente 2030, aunque la verdadera expansión llegará después, ya que la marca calcula que la producción a gran escala y la adopción generalizada de estas baterías no arrancarán hasta 2035, lo que significa que los 50.000 coches previstos para 2027 no responderán a un lanzamiento comercial convencional, sino que estarán destinados principalmente a programas de validación, pruebas de uso e industrialización de una tecnología que todavía necesita completar varias etapas antes de llegar al gran público.
Los primeros vehículos de demostración utilizarán una batería de electrolito sólido, también denominada batería sólida, desarrollada íntegramente por Dongfeng, y que según la compañía, alcanzará una densidad energética de 350 Wh/kg, un valor que permitiría mejorar tanto la autonomía como el peso respecto a las baterías actuales. La marca afirma que estas baterías ya superaron las pruebas de invierno en vehículos en enero de 2026, y que los primeros coches equipados con esta tecnología comenzarán a verse durante el cuarto trimestre de este año.
Dongfeng ha asegurado ademas que ya es capaz de fabricar estas baterías de forma estable y repetitiva, ya que tanto los electrodos como el electrolito sólido y la integración completa del pack de baterías han sido desarrollados por la propia empresa, reduciendo así su dependencia de proveedores externos.
Para acelerar su desarrollo, Dongfeng cuenta desde junio de 2025 con un laboratorio específico dedicado a estas baterías de electrolito sólido, así como con una planta piloto con una capacidad de producción de 0,2 GWh. Aunque el anuncio supone un paso importante dentro de la estrategia del fabricante chino, también deja claro que la revolución de las baterías sólidas todavía necesitará varios años antes de llegar al mercado de forma masiva.

