La ventas de coches eléctricos crece, por primera vez, más rápido que la infraestructura de carga

La ventas de coches eléctricos crece, por primera vez, más rápido que la infraestructura de carga

La infraestructura de recarga del coche eléctrico lleva varios años creciendo a buen ritmo, ya que es fundamental construir una red suficientemente extensa para que la falta de cargadores deje de ser una barrera de entrada. Ahora, con una ingente cantidad de puntos ya instalados y un parque eléctrico mucho mayor, la situacion pareece haberse invertido.

 

Se tgrata de la principal conclusion de la VII edición del EV Charging Index de Roland Berger, que analiza 34 mercados y dibuja una transición clara desde una primera etapa de despliegue masivo hacia otra en la que la calidad y el rendimiento de las redes empiezan a pesar tanto como el número de conectores.

Según el informe, durante 2025 se instalaron aproximadamente 1,1 millones de nuevos puntos públicos de recarga en los países incluidos en el estudio, una cifra considerable, pero inferior a los casi 1,3 millones incorporados en 2024 y a los algo más de 1,3 millones de 2023.

La consultora no interpreta esa desaceleración como una pérdida de impulso, sino que considera que responde a la madurez alcanzada por algunos de los mercados más desarrollados, un cambio que se produce al mismo tiempo que el coche eléctrico continúa ganando terreno.

Según esta compañía, el parque de coches electrificados aumentó un 40 % en 2025, hasta superar los 73 millones de vehículos en los mercados analizados, de manera que ya representan más del 5 % de todos los turismos y vehículos comerciales ligeros en circulación.

Durante estos primeros años de expansión del coche eléctrico, muchas administraciones y operadores desplegaron infraestructura adelantándose deliberadamente a la demanda, ya que difícilmente podía crecer el parque si los compradores percibían que no existía una red suficiente para utilizar el coche con normalidad.

De esta manera, Roland Berger calcula que Europa occidental tiene actualmente alrededor de 45 coches eléctricos puros por cada cargador rápido, pero a medio plazo, considera que la relación económicamente sostenible podría superar los 100 vehículos por punto, aunque el nivel final dependerá de los hábitos de cada mercado, del peso de la recarga doméstica y del uso de los vehículos.

Así las cosas, a medida que aumenta el número de coches eléctricos, algunos mercados pueden necesitar que la instalación de cargadores crezca más despacio que el parque para que las redes existentes alcancen un nivel de utilización suficiente. Este cambio explica también por qué contar únicamente puntos de recarga ofrece una imagen cada vez menos precisa sobre el desarrollo de una red, ya que no ofrece el mismo servicio un conector de 7,4 kW que uno capaz de suministrar 150, 300 o 400 kW.

Y es justo ahí donde estamos encontrando en un nuevo escenario, ya que la proporción de cargadores públicos con potencias superiores a 22 kW aumenta en todas las regiones analizadas. China se acerca ya al 50 %, mientras Europa se mantiene algo por encima del 20 %, aunque con diferencias considerables entre países.

Pero hay más, y es que dentro de la propia recarga rápida, el salto es todavía mayor, de manera que más de la mitad de los puntos rápidos europeos ofrecen ya al menos 150 kW, cuando hace cinco años apenas representaban alrededor de una cuarta parte. Se trata de la categoría que está creciendo más deprisa dentro de la infraestructura pública, ya que los conductores no piden únicamente más estaciones, sino sobre todo cargadores capaces de reducir el tiempo de parada.

De hecho, un 47 % señala precisamente el tiempo excesivo de carga o la escasa potencia como uno de los elementos menos satisfactorios de la experiencia, mientras un 45 % considera insuficiente la infraestructura pública disponible.

El contexto español merece un capitulo al margen para Roland Berger puesto que de el estudio se desprende que más de una cuarta parte de nuestra infraestructura pública corresponde ya a cargadores rápidos, situándola junto a Portugal, Polonia, Reino Unido o Noruega entre los países europeos que superan el 25 %.

Una de las razones es el elevado peso que continúa teniendo la recarga vinculada, ya que cuando una parte importante de los usuarios carga habitualmente en casa o en el trabajo, la necesidad de desplegar una enorme red pública de baja potencia es menor y la inversión puede orientarse hacia instalaciones pensadas para desplazamientos interurbanos.

En este sentido, una encuesta de YouGov refleja una clara distancia entre los objetivos europeos y las preferencias declaradas por los consumidores, de manera que sólo un 8 % señala el eléctrico puro como opción para su próximo coche. El indicador de disponibilidad tampoco coloca a España en una mala situación pues contabiliza aproximadamente 13 vehículos electrificados en circulación por cada punto público, frente a los 14 de media europea.

Países como Reino Unido alcanzan los 25 y Portugal los 24, mientras Alemania se sitúa en 16 y Francia en 15. Aunque España había aumentado un 33 % su infraestructura pública durante 2024 y tenía una proporción de cargadores rápidos superior a la media europea, solo el 45 % de los usuarios consultados consideraba que las velocidades disponibles eran generalmente suficientes, y más de la mitad opinaba además que la infraestructura pública seguía siendo escasa.

La evolución de la recarga coincide además con una recuperación importante del mercado europeo, y después del frenazo de 2024, las ventas de eléctricos puros e híbridos enchufables aumentaron aproximadamente un tercio durante 2025, hasta alcanzar 3,7 millones de unidades. La cuota conjunta se acercó al 30 %, siete puntos más que un año antes.

A escala mundial, la proporción alcanzó uno de cada cuatro y España aparecía por debajo de la media europea, ya que su penetración durante el 2025 fue del 18,1 %, dividida entre un 8,4 % de eléctricos puros y un 9,7 % de híbridos enchufables pero los datos de este 2026 son todavía más positivos, ya que nuestra cuota se ha incrementado hasta el 23,8 % en lo que va de año, con un 10,3 % para los eléctricos y un 11,4 % para los phev.

Coches

Motos

Baterias

Estilo de Vida

Tecnología

Instituciones