Según los expertos en automoción, China habría ya entrado en una nueva fase del desarrollo industrial En cuestión de dos años China fue capaz de virar por completo su industria y generar una nueva generación de híbridos con la que prepara una nueva incursión en Europa con el objetivo no confesable de alcanzar el 30 % del mercado europeo. Estéticamente es muy llamatico El Leapmotor C10, de Stellantis, ya cuenta con esta tecnología Pero China no se limitó a producir híbridos ligeros y enchufables, sino que ha creado una nueva generación de coches híbridos inspirados en una tecnología que ya produjo occidente en los años 2000 en coches como el Chevrolet Volt o el BMW i3 pero muy mejorada. Los chinos los han denominado como eléctricos de autonomía extendida, un nombre sencillo de entender y real, se trata de vehículos con un motor eléctrico y movidos por electricidad pero que cuentan un motor de gasolina que no sirve para mover las ruedas, sino que su función es actuar como generador para ir recargando la batería constantemente. Gastan gasolina, pero poca Gracias a este motor podemos hablar de coches eléctricos, se mueven por electricidad, de autonomía así infinita, pues una vez que repostamos el depósito volvemos a disponer de más de 1.000 kilómetros de autonomía eléctrica total. El secreto está en que los motores de gasolina son de baja cilindrada y muy eficientes, gracias a lo cual su consumo es realmente bajo, pues funcionan siempre en un régimen de giro óptimo. La clave está en ir produciendo electriciad La clave está en ir produciendo electriciad Estos motores suponen ya el 5 % de las ventas en China, eso son muchos coches, y en Europa están teniendo muy buena aceptación, de hecho la mayor parte de los fabricantes locales confirman que trabajan ya para lanzar motores con esta tecnología. Esta tecnología tiene también otra variante aún más eficiente que es la de aquellos coches que disponen de una batería de mayor capacidad, lo que permite cargarla en casa y circular entre 50 y 100 kilómetros sin gastar ni una gota de combustible, y cuando nos quedamos sin carga el motor de gasolina va trabajando de forma independiente como un generador produciendo electricidad. El inconveniente es que al volante es extraño escuchar un motor gasolina que no funciona al dictado del acelerador, sino que funciona de forma autónoma y con un consumo que suele esta entre los 4 y los 5 litros a los 100 kilómetros, pero que baja mucho si añadimos la autonomía que nos ha dado la batería eléctrica previamente.
China estaría desarrollando coches eléctricos sin límite de autonomía
China estaría desarrollando coches eléctricos sin límite de autonomía
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