La compañía eléctrica Ore Energy y la comercializadora Budget Thuis, han firmado un acuerdo en Países Bajos, para desarrollar un sistema de almacenamiento de hasta 1 GWh basado en baterías de hierro-aire, una tecnología estacionaria que no está pensada para mover vehículos, sino para guardar electricidad renovable durante varios días y liberarla cuando más falta haga.
El crecimiento del coche eléctrico no depende únicamente de fabricar más modelos, ampliar la autonomía o instalar cargadores rápidos... y es que la red eléctrica tendrá que absorber una demanda cada vez mayor y hacerlo, además, con una proporción creciente de energía solar y eólica, dos fuentes cuya producción no siempre coincide con los momentos de mayor consumo.
El proyecto que se está ensayando en Países Bajos arrancará con 400 MWh de capacidad y podría alcanzar 1 GWh en fases posteriores.
La expansión de la recarga doméstica, los puntos públicos y las flotas eléctricas obligarán a reforzar la capacidad disponible, especialmente en las horas en las que coincidan un consumo elevado y una baja generación renovable; y es este el punto sobre el que busca actuar este proyecto de Ore Energy, cuyas baterías pueden almacenar electricidad durante entre 24 y 100 horas, de forma que el excedente producido por los parques eólicos en días de mucho viento pueda reservarse para periodos posteriores con menor generación.
La finalidad no es alimentar un cargador concreto, sino estabilizar el sistema del que depende toda la infraestructura de recarga, de manera que las baterías de ion-litio seguirán siendo esenciales en los coches eléctricos y en las instalaciones que necesiten responder con rapidez durante unas pocas horas.
Esta propuesta de hierro-aire apunta a otro uso, que no es otro que cubrir periodos de varios días en los que la producción renovable disminuye y la red corre el riesgo de volver a depender de centrales de gas u otras fuentes fósiles.
Ore Energy utiliza hierro, agua y aire para almacenar energía mediante un proceso reversible de oxidación. La tecnología se integra en contenedores modulares de 40 pies y puede ampliarse añadiendo más unidades, una fórmula orientada a instalaciones conectadas a red donde el espacio disponible tiene menos importancia que el coste y la duración del almacenamiento.
Frente a las baterías de litio, estos sistemas son más voluminosos y pierden una parte mayor de la energía durante el ciclo de carga y descarga. Sin embargo, al no requerir litio, cobalto ni otros materiales críticos, abren una vía distinta para levantar grandes reservas energéticas sin recurrir a los mismos recursos que demanda la fabricación de vehículos eléctricos.
El acuerdo contempla hasta 1 GWh de capacidad, aunque la primera fase confirmada será de 400 MWh y está prevista para 2028. Budget Thuis utilizará el sistema para almacenar excedentes renovables en la red neerlandesa y devolverlos al mercado cuando la generación caiga y los precios de la electricidad aumenten.
Esta operación llega después de varios pilotos realizados por Ore Energy, que ya había conectado una instalación en Delft y completó posteriormente una prueba con EDF en Francia, donde su sistema logró almacenar energía durante hasta 100 horas en condiciones reales de red. El salto ahora será pasar de esas pruebas a una instalación de cientos de MWh.
Si el proyecto cumple los plazos y demuestra que puede funcionar a gran escala, el modelo podría tener recorrido en otros mercados europeos con alta penetración renovable y una demanda eléctrica creciente por la expansión del coche eléctrico.
Lo que qeuda claro es que la batería de hierro-aire no sustituirá a las celdas de litio de los vehículos, pero sí ayudará a resolver uno de los problemas que condicionará su despliegue, que no es otro que disponer de una red capaz de ofrecer electricidad más limpia y estable incluso cuando el sol y el viento no acompañan, algo que resulta muy interesante para el mercado español, que se basa cada vez más en este tipo de energia.

