La autonomía es uno de los principales desafíos para los coches eléctricos, de manera que diversos proyectos buscan dar respuesta a este reto, a partir de inventos que prometen 1.300 kilómetros con una carga o que disparan el kilometraje un 50 % sin aumentar el peso del vehículo.
Durante el Consumer Electronics Show 2026 (CES), la feria anual de electrónica de consumo más grande del mundo, se ha presentado una nueva alternativa para mejorar la autonomía de los coches eléctricos, que non es otro que convertir su carrocería en una fuente de energía activa al incluir placas solares en partes clave del automóvil.
Se trata de una idea que ya fue ensayada en el pasado y que, en esta ocasión, parte de Solarstic, una empresa ubicada en el entramado de Hyundai Motor Group, que ha desarrollado una serie de paneles fotovoltaicos que se integran directamente en el capó, techo y otras superficies exteriores de los coches eléctricos para aumentar su autonomía del orden de 80 kilómetros al día.
Solarstic está especializada en dos tecnologías fotovoltaicas de vanguardia: los módulos fotovoltaicos fijados a tejados de edificios y las células integradas en vehículos (VIPV) diseñadas para una integración perfecta en vehículos eléctricos e híbridos.
El proyecto de Solarstic cambia el enfoque del vidrio pesado, rígido y poco compatible con el diseño y seguridad de los coches eléctricos modernos, por encapsulados poliméricos ligeros, que cumplen los estándares automotrices sin penalizar la aerodinámica ni el peso del automóvil.
Las placas solares de esta empresa destacan por ofrecer un diseño personalizado para varios tipos de vehículos y por ser ligeras y flexibles, pudiendo integrarse en techos, capós y ventanas para "un diseño liviano, estética y rendimiento de sombreado".
Otro aspecto a destacar es que la integración en la estructura de los paneles solares en el capó, el techo y la parte superior no sacrifica la seguridad del vehículo y que, en condiciones de óptima irradiación, puede alcanzar hasta 500 vatios de potencia pico, una capacidad energética que, según los fabricantes, permite ampliar la autonomía de un vehículo eléctrico hasta en 80 kilómetros al día, lo que cubre perfectamente los desplazamientos cotidianos en trayectos urbanos, que suelen ser cortos.
En cualquier caso, la autonomía adicional que proporciona este sistema dependerá del consumo del vehículo, del contexto de uso y de las horas solares equivalentes.
El módulo solar Solarstic genera energía durante la conducción y el estacionamiento, y la compañía ha señalado que los módulos VIPV serán integrados en vehiculos eléctricos de reparto, ya que este sistema puede ampliar la autonomía en un 30 % al día y reducir la frecuencia de carga.
Al sustituir una parte de la energía de la red eléctrica por energía solar renovable, también contribuye a la reducción de las emisiones de carbono y a un medioambiente más limpio, ademas de ahorrar en los costes de carga.
Los paneles solares de Solarstic ya se han probado en diversos proyectos pilotos en coches eléctricos de Hyundai, de uso particular y comercial, unas pruebas en las que la compañía ha conseguido confirmar que sus módulos funcionan en condiciones reales, y expuestos a cambios térmicos, vibraciones y uso diario.
Este producto no se encuentra aún disponible en el mercado, ya que los investigadores de la firma continúan trabajando en su desarrollo para perfeccionar las placas solares, y la previsión de lanzamiento está fijada para dentro de uno o dos años, momento en el que se verá un coche solar integrado listo para producción.
Solarstic ha destacado que con su sistema, los fabricantes de automóviles pueden conservar las líneas originales a la vez que incorporan funcionalidad solar integrada; al tiempo que ha resaltado que el módulo admite múltiples tipos de células solares y se puede personalizar según los modelos de vehículo y los requisitos de diseño, motivo por el que el verdadero desafío de este proyecto no reside en la célula solar, sino en su encapsulado.
Para superar este problema, Solarstic ha diseñado un sistema de capas protectoras combinado con técnicas de inyección a baja presión, que permiten conservar intactas las células solares, a lo que se suman otros retos menos evidentes pero igualmente determinantes, como la resistencia a la radiación solar, la protección frente a microarañazos, la estabilidad cromática con el paso del tiempo o el comportamiento ante los lavados automáticos.
La compañía estaría trabajando además en acabados negros uniformes para que sus células solares queden totalmente integradas y sean discretas estéticamente hablando.
