Llega el nuevo Citroën 2 CV eléctrico, un modelo que conserva los atributos de sencillez y economía de su antecesor

Llega el nuevo Citroën 2 CV eléctrico, un modelo que conserva los atributos de sencillez y economía de su antecesor

El Citroën 2 CV está de vuelta en forma de coche eléctrico, de momento, como un prototipo, pero aportando algo más que la nostalgia de un modelo que fue muy popular en España y en su país de origen, Francia. Este regreso representa el compromiso de la marca francesa con un nuevo modelo eléctrico que será fabricado en Europa y que recupera la idea de ofrecer solo lo necesario, prescindir de lo superfluo y conseguir un coche pequeño que no necesite crecer en tamaño, peso y precio para resultar atractivo.

 

El nuevo concepto mide 3,76 metros de largo, por lo que, según destacan desde Citroën, es incluso más corto que el 2 CV original, por lo que ocupará el espacio entre el AMI y el ë-C3 y estará concebido para encajar en la futura normativa europea E-Car, que quiere promover Europa para potenciar su industria.

El modelo llegará con un peso de alrededor de una tonelada, un objetivo ambicioso para un coche eléctrico, con una lógica basada en que con menos kilos necesita recurrir a una batería más pequeña y económica, dimensionada para los desplazamientos cotidianos.

Por ahora, Citroën no ha anunciado capacidad de batería, la autonomía ni la potencia, pero parece claro que será el primer modelo de la marca sobre la nueva plataforma e-Car para coches eléctricos pequeños de Stellantis.

Esta reinterpretación del modelo clásico conserva los faros redondos separados de la carrocería, los pasos de rueda abombados y la característica caída del techo en la trasera.

Este 2 CV Concept adopta tecnología LED de iluminación y unas llamativas llantas de acero de 19 pulgadas, con un estilo retro totalmente buscado. Además, con el techo practicable de lona, Citroën recupera uno de los rasgos más recordados de su antecesor, como también sucede con la banqueta corrida de lona tanto en las plazas delanteras como en las traseras.

Lo mismo sucede con los paragolpes separados de la carrocería, que pueden sustituirse de forma independiente y aportan una solución pensada para facilitar las reparaciones.

Las superficies planas y otros elementos del diseño responden de la misma manera a la búsqueda de una sencillez industrial que ayude a abaratar su precio.

En su interior, el prototipo sustituye el salpicadero tradicional por una estructura cilíndrica sobre la que se organizan los mandos y las pantallas, con un volante de un solo radio como (guiño al original a su antecesor, una pantalla táctil cuadrada de ocho pulgadas y asientos con tecnología Citroën Advanced Comfort, que pretenden lograr el confort del ancestro.

Va vestido con una tapicería de cuadros amarillos que impacta a la vista, y añade una cesta extraíble que ocupa el lugar de la consola central y unas tiras flexibles que sirven como tiradores de las puertas.

La palanca del cambio va elevada, recuperando un elemento super caracterísitico del 2 CV original, e incluye una ‘Radioën’, una radio desmontable que también funciona como altavoz fuera del coche. Como toque original, los pedales muestran una tortuga en el freno y un conejo en el acelerador, y los huecos de las puertas están diseñados para alojar huevos, teniendo en cuenta que el 2 CV original presumía de una suspensión tan efectiva que los huevos que transportaba no se rompían.

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