Prohíben aparcar un coche eléctrico en el parking de un hospital por miedo a que se incendie

Prohíben aparcar un coche eléctrico en el parking de un hospital por miedo a que se incendie

"La batería reaccionará con el aparcamiento que es metálico y podría explotar"... esta es la razón que un guardia de seguridad le dio al conductor de un coche eléctrico que se disponía a entrar en el aparcamiento de un hospital en Liverpool. Y la polémica no se hizo esperar...

 

El conductor afectado compartió en X (la antigua Twitter) una imagen del cartel de advertencia que figura en la entrada del mismo y que reza: "Vehículos eléctricos no", y enseguida la historia ha corrido como la pólvora. Según ha explicado en la BBC británica en conductor afectado, Paul Freeman-Powell, cueando se dirigía al Hospital Alder Hey para llevar a su hijo a una cita, el guardia del parking le invitó a aparcar su coche eléctrico en el exterior porque "podría explotar".

El hospital se ha defendido alegando que había "restringido temporalmente el estacionamiento de vehículos eléctricos en uno de nuestros aparcamientos más pequeños mientras mejoramos su sistema de rociadores contra incendios" según las recomendaciones de los bomberos.

Todo apunta a que esta situación se ha producido como fruto de la desinformación por parte del vigilante y una falta de comunicación con el hospital, ya que este asegura que "los vehículos eléctricos todavía pueden aparcar en el aparcamiento principal de nuestro hospital", señalando que también dispone de 14 plazas con puntos de recarga.

El debate en torno a la seguridad de las baterías de los coches eléctricos siempre está encima de la mesa. Por un lado, existen múltiples estudios que destacan que hay más probabilidades de que arda un vehículo de combustión que un eléctrico: de 80 a una, según datos de EV FireSafe, una empresa privada financiada por el Departamento de Defensa de Australia para investigar incendios de baterías de alto voltaje de vehículos eléctricos y respuesta a emergencias.

Otro informe que cita la BBC publicado el año pasado por la Agencia Sueca de Contingencias Civiles encontró que en 2022 hubo un promedio de 3,8 incendios por cada 100.000 automóviles eléctricos e híbridos, y 68 incendios por cada 100.000 automóviles de todos los tipos de combustible, cifras que incluyen los incendios provocados.

En cualquier caso, el problema no es tanto el incendio en sí, como su extinción. Uno de los casos más sonados ocurrió en 2022 con el barco Felicity Ace, que estuvo varios días ardiendo a la deriva debido a la imposibilidad de apagar el fuego que se originó en el paquete de baterías de uno de los miles de vehículos eléctricos que transportaba. Finalmente acabó en el fondo del mar.

Este suceso obligó a revisar y mejorar los protocolos en el transporte marítimo de vehículos eléctricos ante el fenómeno conocido como embalamiento térmico.

También pueden producir gases irritantes, corrosivos o venenosos que provocan una explosión en un espacio reducido, explican desde la consultoría de Riesgos Marítimos de Allianz.

No obstante, apuntan a que los coches eléctricos no necesariamente se queman con más frecuencia que otros bienes; simplemente cuando se incendian son más difíciles de apagar y requieren de protocolos específicos.

En España, el primer veto de una naviera a un vehículo eléctrico ocurrió en 2023, cuando la Naviera Armas denegó el embarque al propietario de un MG4 ya que el ferry no cumplía un protocolo pactado con las aseguradoras para transportar vehículos eléctricos en el buque.

En la actualidad, en España no existe ninguna normativa que prohíba transportar coches eléctricos en los barcos, como sí ocurre en el caso de los patinetes y el transporte público de varias ciudades como Madrid y Barcelona.

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