Desarrollan cargadores 'low-cost' para abaratar los coches eléctricos

Una pequeña empresa española podría haber conseguido lo los fabricantes de coches eléctricos llevan buscando desde hace tiempo: abaratar los costes de fabricación de los coches eléctricos.

José María Molina es el fundador de la startup Sp Control Technologies, creada en 2015 en el seno de la Universidad Politécnica de Madrid, y desde entonces está trabajando con clientes como la Agencia Espacial Europea, Airbus, la estadounidense Lear Corporation o Indra para incorporar software para el diseño de los sistemas electrónicos que equipan desde satélites a aviones de combate.

El emprendedor explica que "nos dimos cuenta que en la industria de la automoción, el diseño de los elementos magnéticos de un cargador para un coche eléctrico, lo que se llama el 'on board charger', se hace con un proceso básicamente manual que puede llevar hasta seis meses de trabajo. El problema es que existen millones de posibilidades a la hora de elegir cómo los diseñan: hay unos 100 fabricantes de componentes, cada uno tiene cientos de modelos diferentes de elementos magnéticos, usan materiales distintos... Es el ingeniero el que tiene que seleccionar, probar, validar, volver a empezar... y no hay un proceso sencillo para hacerlo".

Es entonces cuando se planteó automatizar ese proceso, convirtiéndose en la solución al problema: desarrollar un programa capaz de analizar en tiempo real todas esas combinaciones y, mediante algoritmos, aprender de cada iteración para refinar de nuevo el software.

"Usamos componentes de 'machine learning' para crear un programa que es capaz de reducir a tres días un proceso que hasta ahora lleva seis meses", ha explicado.

La startup ha comenzado a probar el software con algunos fabricantes de componentes y ha logrado diseñar elementos magnéticos hasta un 60 % más pequeños. Estos suponen solo una parte del cargador, pero si sus componentes internos son más pequeños, el cargador también se puede reducir de tamaño, hasta un 15 %.

"Eso a su vez supone una reducción del coste final del cargador que calculamos de entre el 10 % y el 15 %. A eso tienes que añadir que estos elementos magnéticos se usan en múltiples partes de un automóvil. Un coche eléctrico tiene hasta 4 de estas cajas en total, para alimentar el motor, interconectar las baterías... Y si el coche es muy moderno, como un Tesla o un BMW i3, incluso más. Cada una de estas cajas tiene 4 o 5 elementos magnéticos. Todo eso se puede reducir de tamaño y peso, y si aligeras peso bajas consumo. La posibilidad de abaratar la fabricación de un coche eléctrico es ahora más posible que nunca", ha explicado Molina.

Por el momento, la aspiración de Sp Control Technologies es colocar su idea a grandes fabricantes de componentes y cargadores de coches eléctricos como Ficosa, Panasonic o Lear Corporation. "Ya lo estamos probando con alguno de ellos y están muy interesados", ha señalado Molina.

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